GALERA · Arqueología
Cerro del Real: la ciudad que dio vida a Tútugi

Para descubrir la Galera más antigua, conviene mirar más allá de sus monumentales tumbas. Hubo también un lugar de hogares, encuentros y trabajo: el Cerro del Real, emplazamiento de la antigua Tútugi. Allí donde hoy la arqueología busca respuestas, distintas generaciones levantaron sus viviendas y transformaron su manera de habitar el territorio. Su historia invita a completar la imagen de un paisaje en el que la vida cotidiana, las creencias y la memoria de los muertos estaban profundamente relacionadas.
Un lugar esencial para comprender Galera
La importancia del Cerro del Real está en la sucesión de ocupaciones que conserva. Las excavaciones de 1962 y 1963 identificaron etapas desde el Bronce Final hasta época romana. No se trata de una única ciudad detenida en el tiempo, sino de un lugar que fue cambiando con sus habitantes. Cada fase aporta una pieza para entender cómo se pasó de las primeras comunidades del asentamiento a una ciudad ibérica y, después, a una población bajo dominio romano.
Leer esa historia es aprender a mirar el paisaje de otra manera: preguntarse dónde se vivía, cómo se organizaba el espacio y qué relaciones unían a quienes compartían este territorio. El cerro ayuda a dar contexto a las piezas del museo y a las tumbas que hoy identificamos con Tútugi.
Antes de la ciudad: las cabañas del Bronce Final
Entre los testimonios más antiguos de esa secuencia están las cabañas del Bronce Final. Sus restos nos acercan a una escala doméstica, anterior al desarrollo de la ciudad ibérica. Frente a la monumentalidad de otros vestigios, aquí el interés está en reconocer los espacios en los que transcurría la vida de las primeras comunidades.
Un suelo, un muro o los restos de un hogar pueden parecer discretos, pero permiten plantear grandes preguntas sobre la convivencia, las técnicas de construcción y los cambios en las formas de habitar. Esa profundidad temporal convierte al Cerro del Real en una pieza especialmente valiosa del patrimonio de Galera.
Tútugi: el poblado y la necrópolis
En época ibérica, el asentamiento se convirtió en la ciudad de Tútugi. Para comprenderla, conviene distinguir dos espacios complementarios: el poblado del Cerro del Real, donde vivían sus habitantes, y la necrópolis, destinada a sus enterramientos. Aunque comparten una misma historia, no son el mismo yacimiento.
Las tumbas hablan de rituales y de la memoria que una comunidad construía en torno a sus difuntos. El poblado permite acercarse a quienes protagonizaron esa historia en vida. Descubrir ambos a través de su interpretación ayuda a imaginar una sociedad completa, más allá de sus hallazgos más conocidos.
El santuario del Cerro del Castillo
El paisaje de Tútugi incluye también un espacio dedicado al culto: el santuario del Cerro del Castillo, situado al sur del poblado. Se trata de un enclave diferente del Cerro del Real. Su relación con la ciudad amplía el relato hacia las creencias y las prácticas rituales de la comunidad ibérica.
Poblado, necrópolis y santuario permiten contemplar tres dimensiones de una misma cultura: la vida cotidiana, la despedida de los muertos y el encuentro con lo sagrado. Esa relación entre lugares es una de las claves para apreciar la riqueza arqueológica de Galera.
La huella de Roma y las preguntas que siguen abiertas
La ocupación continuó en época romana. Las inscripciones conservadas en el Museo de Galera ayudan a reconocer esta etapa, mientras que la investigación del cerro estudia sus transformaciones. Las campañas de 2022 y 2023 documentaron un acceso y un barrio extramuros, así como restos de un templo en la zona alta: nuevas piezas para comprender la presencia de Roma en la antigua ciudad.
La historia posterior tampoco está completamente cerrada. En la documentación de partida se mencionan restos atribuidos a una posible iglesia visigoda; su identificación requiere confirmación arqueológica. Mantener abierta esa cuestión permite contar el pasado sin convertir una atribución en una certeza.
Un nombre que recuerda el asedio de 1570
El nombre actual del cerro remite a otro episodio de la historia de Galera: el campamento de don Juan de Austria durante el asedio de 1570. Sobre un lugar vinculado a la antigua Tútugi quedó así la memoria de un acontecimiento muy posterior. El paisaje conserva historias de épocas distintas, y sus nombres también ayudan a descubrirlas.
Continúa descubriendo la antigua Tútugi
El Cerro del Real se presenta aquí como contenido de interpretación y no forma parte de los espacios visitables del recorrido. Puedes completar esta lectura con el Museo Arqueológico de Galera y la necrópolis ibérica de Tútugi, consultando sus condiciones de visita. Comprender dónde vivió esta población da un nuevo sentido a sus objetos, a sus tumbas y al paisaje que los reúne.